C I R C A
Todo comenzó la tarde del 11 de octubre de 1958. En la Iglesia de La Compañía, en Arequipa, nos reunimos por primera vez un grupo de laicos con una convicción compartida: no podíamos permanecer indiferentes ante las profundas heridas que había dejado el terremoto de ese año. Guiados por el Rp. padre Carlos S. Pozzo, decidimos pasar de la preocupación a la acción.
El 29 de junio de 1959 marcó un nuevo comienzo. Ese día fundamos oficialmente el Círculo Social Católico de Alto Selva Alegre y juramentamos a nuestra primera directiva. Aquel fue el primer círculo, pero no el último. Nuestro modelo de organización y servicio inspiró el nacimiento de muchos otros en diferentes pueblos jóvenes, formando una red de personas unidas por la misma vocación de servicio que hoy conocemos como CIRCA.
Desde entonces hemos creído que la fe debe expresarse en acciones concretas. Por eso trabajamos como una comunidad de hombres y mujeres comprometidos con el Evangelio, convencidos de que la justicia, la solidaridad y el amor al prójimo se construyen con entrega, organización y servicio desinteresado, siempre en comunión con la Iglesia.
Nuestro propósito nace del Evangelio y encuentra en Cristo nuestro modelo de vida. Esa inspiración guía cada decisión y da sentido a todo lo que hacemos. Impulsamos proyectos de promoción social, educación, cultura, salud y nutrición en los sectores con mayores necesidades, especialmente en los pueblos jóvenes y zonas más vulnerables de Arequipa.
Gracias a ese esfuerzo compartido hemos convertido una iniciativa nacida de la solidaridad en una obra social y educativa que sigue transformando vidas y construyendo esperanza para las nuevas generaciones.